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| Tu cara pesa en mi memoria una tonelada de miedo y se me cerraron los puños en esta suerte de desierto. Fuego otra vez no me importa si volvés pero que no sea hoy fuego otra vez de la casa del ayer siento, no se donde estoy. El humo cubre las ventanas escucho el grito del deseo y permanezco casi inmóvil ante el embate de lo nuevo porque un hombre siempre sabe cómo escapar hacia la nada, directo a la nada, proa hacia la nada. Fuego otra vez no me importa si volvés pero que no sea hoy. Fuego otra vez de la casa del ayer siento, no se donde estoy. -.- | |
"No me importaría compartir truenos y vientos huracanados con vos. Pero veo que no los querés compartir conmigo y preferís ofuscar a otros hombres con tus tormentas.
Entonces, visto y considerando que no querés compartir tus diluvios conmigo, cuando tu cielo se despeje un poquito y asome un sol de atardecer que haga aparecer un arco iris hundiéndose en tu horizonte, cuando tus flores estén aún humedecidas y las mariposas aún no hayan aparecido, avisame. Espero que no haya adentro mío una tormenta para ese entonces."
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Reclamo al gobierno de la Ciudad para que restituya de forma inmediata las comunicaciones a teléfonos celulares desde las escuelas, que fueron bloqueados en forma unilateral e inconsulta.
Esta insólita medida, que fue adoptada por el Ministerio de Hacienda, priva a los docentes de comunicarse con los padres de alumnos ante una emergencia, lo que coloca a los menores en un estado absoluto de indefensión, contrariando toda lógica en el manejo de la responsabilidad civil que adopta el maestro cuando se hace cargo de la tutela de los niños.
Rechazamos que se privilegie una vez más la cuestión presupuestaria por encima de los derechos de los padres, madres , niños y docentes de la escuela pública, que son los verdaderos agraviados por este medida.
El gobierno de la Ciudad debería cuidar los fondos públicos buscando ahorro en otras áreas.
¿No?
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